Parsis
Un polémico desacuerdo en torno a su calendario llevó a los Parsis a dividirse en dos sectas religiosas en el siglo XVIII. La literatura religiosa y ética de los parsis proviene sobre todo del Avesta, pero su ideología insiste en la fe monoteísta. Su sacerdocio es hereditario y consideran que Dios está representado por el fuego, que es purificador y sagrado. En los templos los sacerdotes mantienen un fuego que arde sin interrupción, y todas las oraciones y los sacrificios se ofrecen a este fuego en los días de fiesta. Se cuenta que en el pasado, para evitar su profanación, los parsis dejaban a sus muertos expuestos en torres con el propósito de que fueran devorados por los buitres y otras aves carroñeras. Consideraban que de ser enterrados sus muertos, contaminarían la tierra, y lo mismo pasaría con la aguas si fuesen arrojados ríos o mares, pero esta práctica ya no se observa de una forma tan rigurosa como antaño.
En cuanto a la ética, la vida honesta consiste en recto orden, buen pensamiento, buena palabra y buena acción que se presentan en los conceptos asha y humanta. Insisten en la práctica de la caridad y en el amor entre todos los miembros de la comunidad. Todo lo bueno se desprende de Ahura Mazda y sus seis entidades auxiliares, buen pensamiento, verdad, fuerza, devoción, salud y vida. Todo el mal lo causa el gemelo de Spenta Mainyu, Angra Mainyu (el Espíritu diabólico, el Ahriman persa) y por sus auxiliares. Angra Mainyu es malo por elección propia, ya que se alió con la Mentira (Druj), mientras que Spenta Mainyu ha optado por la Verdad (Asha).