Foros / Creer o no creer?
¿Qué enseña realmente la Biblia?
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¿Qué enseña realmente la Biblia?
No pretendo promover polémicas ni ofender o molestar a nadie. El único objetivo de mis mensajes es simplemente dar a conocer mis creencias, basadas en la Biblia, por si pueden ser de algún provecho para alguien, o alguno quiera compartirlas conmigo. Cada cual puede creer u opinar lo que quiera y como quiera, pues si Dios nos ha dado a todos el libre albedrío, o libertad para decidir por nosotros mismos lo que queremo ser y hacer, o el camino que queremos seguir, ¿quienes somos nosotros para poner peros o condiciones a nadie? El criticar o menospreciar lo que otros hagan o crean, no beneficia a nadie; el tratar de enseñar algo bueno, o que él crea que puede serlo, le puede ser de provecho a las personas de buena voluntad. Nada puede ser mejor que lo que proviene de Dios, y que él nos lo comunica en su palabra, la Biblia.
La Biblia contiene tal caudal de sabiduría y conocimiento práctico que nadie puede llegar abarcarlo por completo, pero los que buscan la verdad de Dios, por poco que hayan llegado a entender de ella, el comunicarlo y compartirlo con los demás, siempre será útil para alguien que también desee tener este conocimiento, y además, es un mandato de Cristo. El ha sido el mejor Maestro que ha existido y llegará a existir, y sus enseñanzas son tan sencillas y claras, que toda persona de buena voluntad pueda entenderlas. Los que no tengan buena voluntad, que solo buscan polémicas y contradiciones, torciendo o malinterpretando las enseñanzas divinas, de poco provecho les serán a ellos ni a los que les escuchan.
Jesús resumió todas estas enseñanzas en dos mandatos de Dios. Cuando le preguntaron cual era el mayor de los mandamientos, él contestó: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo, semejante a él, es este: Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos pende toda la Ley y los Profetas”. (Mateo 22:36-40) Es decir, que toda la enseñanza bíblica está contenida en estos dos mandatos; si aplicáramos en nuestra vida solo estos mandatos, habremos cumplido todo lo que Dios espera de nosotros y que él dio a conocer por medio de sus profetas de la antigüedad primero y, después, por medio de Jesucristo. Efectivamente, si amáramos a Dios como él se merece, pues nos ha dado todo lo bueno que existe y que existirá siempre, la propia vida, nuestras maravillosas facultades, y la enseñanza necesaria para que podamos sacar el mayor provecho de todo cuanto él nos ha dado y tenemos; por todo esto merece todo nuestro amor en primer lugar y por encima de todo. Y si amamos a nuestros semejantes, porque son creación de nuestro Dios, igual que nosotros, y además porque tenemos que convivir con ellos, y esta convivencia sería de lo más pacífica y agradable si nos amáramos mutuamente, el cumplimiento de estos dos mandatos divinos pondría fin a todos nuestros males, a nuestras disputas y rivalidades, a nuestras diferencias, nuestras luchas despiadadas; porque todo lo malo viene por falta de amor, los engaños, la violencia, las guerras, en fin todo lo que produce dolor e infelicidad. Solo el amor traería el remedio para todo; con amor trabajaríamos unidos, ayudándonos los unos a los otros, produciríamos todo cuanto necesitáramos y deseáramos para nuestro bienestar y satisfacción mútua; el amor es el camino hacia la vida que Dios ha preparado para todas sus criaturas de buena voluntad, porque las de mala voluntad ni tendrán paz nunca, ni serán felices, ni dejarán serlo a los demás. El amor podemos cultivarlo todos, pobres y ricos, sabios e ignorantes, solo se requiere buena voluntad y deseos de compartir y, sobre todo, dejarnos conducir por los principios y enseñanzas divinas; buscar la guía de Dios y tratar de comunicarnos con los que quieran seguir esta Guía.
Por lo tanto, lo que la Biblia enseña realmente es, en síntesis, el camino de la paz, de la justicia y del amor, la manera de limpiarnos de nuestros pecados y errores, de nuestras injusticias y maldades, que hemos llegado a cometer por ignorancia, por habernos apartado del Dios de la sabiduría, de la verdad y del amor, de Aquel que puede guiarnos por el mejor camino para hacer de nosotros seres dignos, justos y sabios, que podamos reflejar las cualidades de nuestro Creador. De nosotros depende, pues, conseguir todo esto si actuamos con amor y buena voluntad. ¿Lo queremos hacer?
¿Qué se necesita para alcanzar la vida eterna?
En cierta ocasión, Jesús dijo: “Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero, y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo” (Juan 17:3). Con estas palabras, Jesús nos deja claro que la vida eterna solo es posible por medio de obtener un conocimiento exacto de propósito de Dios y de sus normas y principios. Y no solo este conocimiento, sino tambíen aplicar y poner por obra todo cuanto Jehová y Jesucristo nos han enseñado por medio de su palabra, La Biblia.
Cuando Dios escogió a su pueblo del pasado, Israel, para instruirlo en sus justas leyes. les dejó bien claro que tenían que cumplir estrictamente todos sus mandatos y leyes para que él los guiara y protegiera de todos los peligros, y los convirtiera en un pueblo poderoso, justo, sabio y santo, por su obediencia (Exodo 19:5,6). Más tarde, Jesús, les dijo algo muy parecido a sus discípulos: “Todo el que oye estos dichos míos, y los hace, le irá bien en todo cuanto haga, pero quien los oye, y no los hace, le irá mal” (Mateo 7:24-27). Es decir, que no solo debemos buscar este conocimiento cabal de todo cuanto Jehová y Cristo nos han enseñado en la Biblia, sino que también tenemos que obedecer estrictamente todas sus instrucciones y mandatos; de nuestra obediencia dependerá si calificamos o no para la vida eterna. Y ¿cómo podríamos obedecer y cumplir todo esto si no lo sabemos a cabalidad? Por eso, adquirir tal conocimiento, o el mayor posible, nos es vital si queremos obtener la aprobación divina y la posibilidad de tener vida eterna.
Yo quiero aportar, con mi pobre entendimiento, el poco o mucho conocimiento bíblico que haya podido adquirir de Las Escrituras, para compartir e invitar a otros a que lo busquemos juntos. Mis mensajes no tienen otro objetivo que difundir lo poco que sé. Espero que nadie se moleste por ello. Gracias.
¿Quienes realmente van al cielo, y quienes permanecen en la tierra?
Entre los creyentes cristianos, o los que se consideran como tales, exite gran confusión sobre adonde vamos a ir a parar después de finalizar nuestra vida actual. Basándose en diferentes textos y profecías de la Biblia, unos creen que todos los que tienen la aprobación divina irán al cielo; otros piensan que permanecerán en la tierra en unas condiciones paradicíacas, y otros aún están seguros de que todos los mortales, justos o injustos, pasan por una serie de reencarnaciones sucesivas hasta que, quienes se esfuerzan por practicar el bien, alcanzan un estado de perfección que les permite acabar esta especie de peregrinación por diferentes mundos y estados que nadie sabe cuando ni cómo sucederá ni donde se quedarán.
Sin embargo, la Palabra de Dios nos da suficientes datos y razones para que todos podamos saber con claridad la verdad sobre esta cuestión; es necesario investigar en diferentes lugares de la Biblia lo que se dice sobre este particular. En Lucas, 22:29, Jesús dice a sus discípulos fieles que él hace un pacto con ellos, un pacto para un reino, ¿para qué es este pacto? Jesús les dice: “para que coman y beban en mi mesa en mi reino, y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel”. ¿En qué lugar estarán situados estos tronos y esta mesa? Si vamos ahora a Juan 14:2, allí les dice Jesús a sus discípulos que va a prepararles a ellos su morada en la casa de su Padre, esto es, en el cielo, para que donde esté él también estén ellos. Así queda claro que estas personas con las que Cristo establece un pacto, van sin lugar a dudas al cielo.
¿Quiere decirse con esto que realmente todos los justos van a ir al cielo? De ninguna manera, porque Jesús deja claro que es con un grupo determinado con los que él celebra este pacto, y con una misión bien definida; no van como han creido los místicos, que es para llevar una vida contemplativa gozando con la presencia de Dios, sino para realizar una comisión gubernamental y juzgar al resto de personas fieles que compondrán los subditos de este reino mesiánico, un cargo de mucha responsabilidad y trabajo. Porque no puede haber ningún reino compuesto de solo gobernantes y reyes, ¿a quienes gobernarían estos?, ha de haber un grupo de personas considerablemente mayor que conformen los súbditos de este reino. En Juan 10:16, Jesús hace mención de este otro grupo, cuando les dice a sus discípulos:”Y tengo otras ovejas que no son de este redil; a estas también tengo que traer, y escucharán mi voz, y llegarán a ser un solo rebaño, bajo un solo pastor”. ¿por que dice Jesús que no son de este redil? un redil es un lugar donde los pastores guardan sus rebaños cuando no están pastando, un ludar protegido del frío , de la humadad y de las bestias salvajes, que pueden dañar al rebaño. Luego, si el redil de los que moran con Cristo esta ubicado en el cielo, este otro redil, o lugar de su morada, tiene que estar en la tierra, si no sería el mismo redil.
Ahora, si vamos al último libro de la Biblia, Revelación o Apocalipsis, alli encontramos mucha más información acerca de este tema. En el capítulo 7, a partir del versículo 3, leemos que un ángel está diciendo que no se haga daño a los habitantes de la tierra, a quienes Jesús ha venido a juzgar y castigar, que se junto a Jesús, pero no debió quedar completado todo el grupo determinado por Dios, y hasta estos tiempos finales del sistema de cosas dirigido por Satanás, no ha podido completarse, y aún queda un resto que permanecen vivos en la carne; hasta que no mueran y sean resucitados no podrán ser sellados o consagrados definitivamente. Después de esta visión, en el versículo 9 de este mismo capítulo, se le muestra al apóstol Juan una gran multitud de personas vestidas de largas ropas blancas, que significa que se han limpiado espiritualmente de todos sus pecados y errores mediante su fe en Cristo y el seguir sus enseñanzas, que están reconociendo que su salvación se la deben a Dios y al Cordero, Jesucristo. y están compuestas de gente de todas las naciones, tribus y pueblos y lenguas. ¿A quienes representan tales personas? Por lo que aquí se dice de ellas, y en otros lugares de este mismo libros, estos son los futuros súbditos del reino mesiánico, las otras ovejas a quienes aludía anteriormente Jesús, y que son recogidas en esta parte final del presente sistema de cosas, cuando está próximo el fin de la gobernación de Satanás, permitida por Dios hasta ahora, y cuyo destino es seguir viviendo aquí en la tierra, una tierra limpia y restaurada, para toda la eternidad. Así quedan cumplidas todas las profecías bíblicas, tanto las que hablan de los que han de morar en el cielo, como la de los que morarán definitivamente en la tierra.
Si de nuevo vamos a examinar esta cuestión en el capítulo 14 de este libro, allí se nos muestra al Cordero, Jesús, junto con estos 144.000 cogobernantes del reino de Dios. De ellos se dice, en el versículo 4, que son los que no se contaminaron con mujeres, esto es, son vírgenes en sentido espiritual, y que van siguiendo al Cordero no importa donde vaya; si Cristo fue al cielo, después de ofrecer su vida como rescate por toda la humanidad condenada a la muerte por sus pecados, para que ellos tuvieran aún la oportunidad de salvarse, después de ser resucitado regresó a su lugar de origen, lógicamente, sus seguidores tenían que seguirle hata allí, y permanecer junto a él para cumplir con la comisión para la cual habían sido escogidos, ayudar a Jeús en la misión de restaurar a la perfección a todas estas personas reformadas por su fe y por su obediencia a los mandatos divinos. Finalmente, en el capítulo 21, versículos 3 y 4, se muestra en las condiciones en que vivirán los moradores de la tierra, los súbditos terrestres del Reino de Cristo, bajo la aprobación y protección de Dios y de Jesús, que ellos dirigen desde el cielo. Allí se dice que serán librados de todos los males,y de todos sus sufrimientos, hasta de la muerte. ¿Qué más podemos pedir? ¡Desdichados aquellos que ahora se ríen de estas cosas, y rechazan la salvación que todavía nuestro bondadoso Dios les sigue ofreciendo por si quieren cambiar su destino buscando y aceptando su guía y dirección, no saben lo que se pierden¡
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No pretendo promover polémicas ni ofender o molestar a nadie. El único objetivo de mis mensajes es simplemente dar a conocer mis creencias, basadas en la Biblia, por si pueden ser de algún provecho para alguien, o alguno quiera compartirlas conmigo. Cada cual puede creer u opinar lo que quiera y como quiera, pues si Dios nos ha dado a todos el libre albedrío, o libertad para decidir por nosotros mismos lo que queremo ser y hacer, o el camino que queremos seguir, ¿quienes somos nosotros para poner peros o condiciones a nadie? El criticar o menospreciar lo que otros hagan o crean, no beneficia a nadie; el tratar de enseñar algo bueno, o que él crea que puede serlo, le puede ser de provecho a las personas de buena voluntad. Nada puede ser mejor que lo que proviene de Dios, y que él nos lo comunica en su palabra, la Biblia.
La Biblia contiene tal caudal de sabiduría y conocimiento práctico que nadie puede llegar abarcarlo por completo, pero los que buscan la verdad de Dios, por poco que hayan llegado a entender de ella, el comunicarlo y compartirlo con los demás, siempre será útil para alguien que también desee tener este conocimiento, y además, es un mandato de Cristo. El ha sido el mejor Maestro que ha existido y llegará a existir, y sus enseñanzas son tan sencillas y claras, que toda persona de buena voluntad pueda entenderlas. Los que no tengan buena voluntad, que solo buscan polémicas y contradiciones, torciendo o malinterpretando las enseñanzas divinas, de poco provecho les serán a ellos ni a los que les escuchan.
Jesús resumió todas estas enseñanzas en dos mandatos de Dios. Cuando le preguntaron cual era el mayor de los mandamientos, él contestó: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo, semejante a él, es este: Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos pende toda la Ley y los Profetas”. (Mateo 22:36-40) Es decir, que toda la enseñanza bíblica está contenida en estos dos mandatos; si aplicáramos en nuestra vida solo estos mandatos, habremos cumplido todo lo que Dios espera de nosotros y que él dio a conocer por medio de sus profetas de la antigüedad primero y, después, por medio de Jesucristo. Efectivamente, si amáramos a Dios como él se merece, pues nos ha dado todo lo bueno que existe y que existirá siempre, la propia vida, nuestras maravillosas facultades, y la enseñanza necesaria para que podamos sacar el mayor provecho de todo cuanto él nos ha dado y tenemos; por todo esto merece todo nuestro amor en primer lugar y por encima de todo. Y si amamos a nuestros semejantes, porque son creación de nuestro Dios, igual que nosotros, y además porque tenemos que convivir con ellos, y esta convivencia sería de lo más pacífica y agradable si nos amáramos mutuamente, el cumplimiento de estos dos mandatos divinos pondría fin a todos nuestros males, a nuestras disputas y rivalidades, a nuestras diferencias, nuestras luchas despiadadas; porque todo lo malo viene por falta de amor, los engaños, la violencia, las guerras, en fin todo lo que produce dolor e infelicidad. Solo el amor traería el remedio para todo; con amor trabajaríamos unidos, ayudándonos los unos a los otros, produciríamos todo cuanto necesitáramos y deseáramos para nuestro bienestar y satisfacción mútua; el amor es el camino hacia la vida que Dios ha preparado para todas sus criaturas de buena voluntad, porque las de mala voluntad ni tendrán paz nunca, ni serán felices, ni dejarán serlo a los demás. El amor podemos cultivarlo todos, pobres y ricos, sabios e ignorantes, solo se requiere buena voluntad y deseos de compartir y, sobre todo, dejarnos conducir por los principios y enseñanzas divinas; buscar la guía de Dios y tratar de comunicarnos con los que quieran seguir esta Guía.
Por lo tanto, lo que la Biblia enseña realmente es, en síntesis, el camino de la paz, de la justicia y del amor, la manera de limpiarnos de nuestros pecados y errores, de nuestras injusticias y maldades, que hemos llegado a cometer por ignorancia, por habernos apartado del Dios de la sabiduría, de la verdad y del amor, de Aquel que puede guiarnos por el mejor camino para hacer de nosotros seres dignos, justos y sabios, que podamos reflejar las cualidades de nuestro Creador. De nosotros depende, pues, conseguir todo esto si actuamos con amor y buena voluntad. ¿Lo queremos hacer?
¿Qué se necesita para alcanzar la vida eterna?
En cierta ocasión, Jesús dijo: “Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero, y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo” (Juan 17:3). Con estas palabras, Jesús nos deja claro que la vida eterna solo es posible por medio de obtener un conocimiento exacto de propósito de Dios y de sus normas y principios. Y no solo este conocimiento, sino tambíen aplicar y poner por obra todo cuanto Jehová y Jesucristo nos han enseñado por medio de su palabra, La Biblia.
Cuando Dios escogió a su pueblo del pasado, Israel, para instruirlo en sus justas leyes. les dejó bien claro que tenían que cumplir estrictamente todos sus mandatos y leyes para que él los guiara y protegiera de todos los peligros, y los convirtiera en un pueblo poderoso, justo, sabio y santo, por su obediencia (Exodo 19:5,6). Más tarde, Jesús, les dijo algo muy parecido a sus discípulos: “Todo el que oye estos dichos míos, y los hace, le irá bien en todo cuanto haga, pero quien los oye, y no los hace, le irá mal” (Mateo 7:24-27). Es decir, que no solo debemos buscar este conocimiento cabal de todo cuanto Jehová y Cristo nos han enseñado en la Biblia, sino que también tenemos que obedecer estrictamente todas sus instrucciones y mandatos; de nuestra obediencia dependerá si calificamos o no para la vida eterna. Y ¿cómo podríamos obedecer y cumplir todo esto si no lo sabemos a cabalidad? Por eso, adquirir tal conocimiento, o el mayor posible, nos es vital si queremos obtener la aprobación divina y la posibilidad de tener vida eterna.
Yo quiero aportar, con mi pobre entendimiento, el poco o mucho conocimiento bíblico que haya podido adquirir de Las Escrituras, para compartir e invitar a otros a que lo busquemos juntos. Mis mensajes no tienen otro objetivo que difundir lo poco que sé. Espero que nadie se moleste por ello. Gracias.
¿Quienes realmente van al cielo, y quienes permanecen en la tierra?
Entre los creyentes cristianos, o los que se consideran como tales, exite gran confusión sobre adonde vamos a ir a parar después de finalizar nuestra vida actual. Basándose en diferentes textos y profecías de la Biblia, unos creen que todos los que tienen la aprobación divina irán al cielo; otros piensan que permanecerán en la tierra en unas condiciones paradicíacas, y otros aún están seguros de que todos los mortales, justos o injustos, pasan por una serie de reencarnaciones sucesivas hasta que, quienes se esfuerzan por practicar el bien, alcanzan un estado de perfección que les permite acabar esta especie de peregrinación por diferentes mundos y estados que nadie sabe cuando ni cómo sucederá ni donde se quedarán.
Sin embargo, la Palabra de Dios nos da suficientes datos y razones para que todos podamos saber con claridad la verdad sobre esta cuestión; es necesario investigar en diferentes lugares de la Biblia lo que se dice sobre este particular. En Lucas, 22:29, Jesús dice a sus discípulos fieles que él hace un pacto con ellos, un pacto para un reino, ¿para qué es este pacto? Jesús les dice: “para que coman y beban en mi mesa en mi reino, y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel”. ¿En qué lugar estarán situados estos tronos y esta mesa? Si vamos ahora a Juan 14:2, allí les dice Jesús a sus discípulos que va a prepararles a ellos su morada en la casa de su Padre, esto es, en el cielo, para que donde esté él también estén ellos. Así queda claro que estas personas con las que Cristo establece un pacto, van sin lugar a dudas al cielo.
¿Quiere decirse con esto que realmente todos los justos van a ir al cielo? De ninguna manera, porque Jesús deja claro que es con un grupo determinado con los que él celebra este pacto, y con una misión bien definida; no van como han creido los místicos, que es para llevar una vida contemplativa gozando con la presencia de Dios, sino para realizar una comisión gubernamental y juzgar al resto de personas fieles que compondrán los subditos de este reino mesiánico, un cargo de mucha responsabilidad y trabajo. Porque no puede haber ningún reino compuesto de solo gobernantes y reyes, ¿a quienes gobernarían estos?, ha de haber un grupo de personas considerablemente mayor que conformen los súbditos de este reino. En Juan 10:16, Jesús hace mención de este otro grupo, cuando les dice a sus discípulos:”Y tengo otras ovejas que no son de este redil; a estas también tengo que traer, y escucharán mi voz, y llegarán a ser un solo rebaño, bajo un solo pastor”. ¿por que dice Jesús que no son de este redil? un redil es un lugar donde los pastores guardan sus rebaños cuando no están pastando, un ludar protegido del frío , de la humadad y de las bestias salvajes, que pueden dañar al rebaño. Luego, si el redil de los que moran con Cristo esta ubicado en el cielo, este otro redil, o lugar de su morada, tiene que estar en la tierra, si no sería el mismo redil.
Ahora, si vamos al último libro de la Biblia, Revelación o Apocalipsis, alli encontramos mucha más información acerca de este tema. En el capítulo 7, a partir del versículo 3, leemos que un ángel está diciendo que no se haga daño a los habitantes de la tierra, a quienes Jesús ha venido a juzgar y castigar, que se junto a Jesús, pero no debió quedar completado todo el grupo determinado por Dios, y hasta estos tiempos finales del sistema de cosas dirigido por Satanás, no ha podido completarse, y aún queda un resto que permanecen vivos en la carne; hasta que no mueran y sean resucitados no podrán ser sellados o consagrados definitivamente. Después de esta visión, en el versículo 9 de este mismo capítulo, se le muestra al apóstol Juan una gran multitud de personas vestidas de largas ropas blancas, que significa que se han limpiado espiritualmente de todos sus pecados y errores mediante su fe en Cristo y el seguir sus enseñanzas, que están reconociendo que su salvación se la deben a Dios y al Cordero, Jesucristo. y están compuestas de gente de todas las naciones, tribus y pueblos y lenguas. ¿A quienes representan tales personas? Por lo que aquí se dice de ellas, y en otros lugares de este mismo libros, estos son los futuros súbditos del reino mesiánico, las otras ovejas a quienes aludía anteriormente Jesús, y que son recogidas en esta parte final del presente sistema de cosas, cuando está próximo el fin de la gobernación de Satanás, permitida por Dios hasta ahora, y cuyo destino es seguir viviendo aquí en la tierra, una tierra limpia y restaurada, para toda la eternidad. Así quedan cumplidas todas las profecías bíblicas, tanto las que hablan de los que han de morar en el cielo, como la de los que morarán definitivamente en la tierra.
Si de nuevo vamos a examinar esta cuestión en el capítulo 14 de este libro, allí se nos muestra al Cordero, Jesús, junto con estos 144.000 cogobernantes del reino de Dios. De ellos se dice, en el versículo 4, que son los que no se contaminaron con mujeres, esto es, son vírgenes en sentido espiritual, y que van siguiendo al Cordero no importa donde vaya; si Cristo fue al cielo, después de ofrecer su vida como rescate por toda la humanidad condenada a la muerte por sus pecados, para que ellos tuvieran aún la oportunidad de salvarse, después de ser resucitado regresó a su lugar de origen, lógicamente, sus seguidores tenían que seguirle hata allí, y permanecer junto a él para cumplir con la comisión para la cual habían sido escogidos, ayudar a Jeús en la misión de restaurar a la perfección a todas estas personas reformadas por su fe y por su obediencia a los mandatos divinos. Finalmente, en el capítulo 21, versículos 3 y 4, se muestra en las condiciones en que vivirán los moradores de la tierra, los súbditos terrestres del Reino de Cristo, bajo la aprobación y protección de Dios y de Jesús, que ellos dirigen desde el cielo. Allí se dice que serán librados de todos los males,y de todos sus sufrimientos, hasta de la muerte. ¿Qué más podemos pedir? ¡Desdichados aquellos que ahora se ríen de estas cosas, y rechazan la salvación que todavía nuestro bondadoso Dios les sigue ofreciendo por si quieren cambiar su destino buscando y aceptando su guía y dirección, no saben lo que se pierden¡
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tomumi2010:
¿Qué enseña realmente la Biblia?
Siendo "La Palabra de Dios", EL CREADOR, ...
Más bien, ...
No, ¿qué enseña, o enseñárá? ...
Sino ...
¿Qué podremos aprender de ella?
Alfonso
¿Qué enseña realmente la Biblia?
Siendo "La Palabra de Dios", EL CREADOR, ...
Más bien, ...
No, ¿qué enseña, o enseñárá? ...
Sino ...
¿Qué podremos aprender de ella?
Alfonso
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¿Qué consideras más importante, lo que enseña realmente la Biblia o lo que nosotros podemos aprender de ella, o alguien puede aprender? Yo entiendo que lo que enseña la palabra de Dios es fundamental para todo ser humano, pues le proporciona sabiduría y capacidad para hacer todo lo bueno que nos puede beneficiar en esta vida y en la vida futura. Ahora bien, lo que cada uno aprenda de ella es muy diferente, pues depende de lo que la persona busque en ella y con qué motivo. Muchos solo la leen para tratar de encontrar en ella contradicciones y defectos, no para adquirir el verdadero conocimiento de Dios, y otros la interpreta según sus propios deseos. Ninguno de estos motivos tienen que ver con el propósito de Dios, que no es otros sino el de instruirnos y guiarnos por la vida para que no cometamos errores ni injusticias, que puedan acarrearnos funestas consecuencias, como de hecho les está sucediendo a la inmensa mayoría que han rechazado su guía e instrucciones, o aquellos que se empeñan en buscarle tres pies al gato, o sea buscar defectos en la palabra del Ser más justo y bondadoso que existe, y existirá siempre para beneficio que quienes lo aman. Por lo tanto, me reafirmo en mi primera versión, que es la que todo ser sensato debería buscar, el conocimiento cabal de lo que verdaderamente enseña la Biblia.
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tomumi2010:
Una de los cosas que "aprendemos" y, que está allí en La Biblia dice:
"Esto es lo que ha dicho [EL CREADOR], tú recomprador, el Santo de Israel:
"Yo, [EL CREADOR], soy tu Dios, Aquel que te ENSEÑA para que te beneficies a tí mismo, Aquel que te hace pisar en el camino que debes andar.
¡Oh, si realmente prestaras atención a mis mandamientos!
Entonces tu paz llegaría a ser justamente como un río, y su justicia como las olas del mar"."
Isaías 48:17,18
Sí, primero debemos "aprender" qué es La Biblia, creer lo que "está" escrita en ella, tener confianza de "quien" la escribió, y cuales son las "enseñanzas" qué contiene, y obviamente, quien es él que enseña.
Alfonso
Una de los cosas que "aprendemos" y, que está allí en La Biblia dice:
"Esto es lo que ha dicho [EL CREADOR], tú recomprador, el Santo de Israel:
"Yo, [EL CREADOR], soy tu Dios, Aquel que te ENSEÑA para que te beneficies a tí mismo, Aquel que te hace pisar en el camino que debes andar.
¡Oh, si realmente prestaras atención a mis mandamientos!
Entonces tu paz llegaría a ser justamente como un río, y su justicia como las olas del mar"."
Isaías 48:17,18
Sí, primero debemos "aprender" qué es La Biblia, creer lo que "está" escrita en ella, tener confianza de "quien" la escribió, y cuales son las "enseñanzas" qué contiene, y obviamente, quien es él que enseña.
Alfonso
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¿ Y cómo podremos "aprender" si antes no estudiamos lo que enseña la Biblia, "creemos" que es la palabra de Dios, para poder tener confianza en "quien" la escribió? Solo estudiando y comprendiendo lo que la Biblia enseña podremos llegar a formarnos conclusiones correctas acerca de su veracidad; para "aprender", primero tenemos que ser "enseñados" por el mejor Maestro que existe, Dios. Pero como enredarnos en discusiones complicadas no nos va a servir de mucho provecho, yo opino que deberíamos concentrarnos en lo que nos dice Dios en el texto que mencionas de Isaías 48:17,18, de que prestemos atención a sus mandamientos para que nos beneficiemos con paz y justicia en gran abundancia, que es lo que más necesitamos en estos tiempos tan calamitosos en los que vivimos, ¿no te parece?
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tomumi2010:
Me regocijas ...
Es para mi un placer que sigas APRENDIENDO ...
Quién es, el que te ENSEÑA ...
Siempre tendremos mucho por aprender.
Saludos
Alfonso
Me regocijas ...
Es para mi un placer que sigas APRENDIENDO ...
Quién es, el que te ENSEÑA ...
Siempre tendremos mucho por aprender.
Saludos
Alfonso
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Primero que todo un cordial saludo para quienes participan en la discusión...No he podido evitar detenerme a analizar aquello que han escrito, representa gran interés para mi y no pretendo generar debates absurdos, únicamente exponer la palabra de Dios.
Quisiera comenzar diciendo que hace un año me congrego en una iglesia cristiana reformada y nada más quisiera que hacer parte de su redil. De lo que he conocido del Señor me he dado cuenta que, como lo decía tomumi2010, es un Dios de amor y sólo la verdad está en él. Entrando propiamente al tema, pondría en la "mesa" dos cuestiones centrales:
1. La palabra de Dios es inminentemente el reflejo de su amor y misericordia..todas y cada una de las más de 300 profecías del antiguo testamento se cumplen en la crucificción, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.. es una obra perfecta pensada desde el inicio de los tiempos con la creación para SALVACIÓN del hombre, algo que nos deja ver que él siempre supo de nuestra rebelión, él conoce el corazón del hombre y sus palabras antes de que salgan de la boca......y aún así nos creó y nos dio la libertad....qué más prueba de amor que esa!!!!!!!!!!!!!! por eso quienes son sus hijos así cómo él nos ama debemos amar a nuestro prójimo porque no somos mejor que nadie, bien lo decía el profeta Isaías que ante los ojos de Dios todos somos trapos de inmundicia..la salvación está en Cristo, el obrar es en la fe, tenemos la gracia de Dios y sin obediencia no se puede hablar de santificación...Eso enseña la palabra, AMAR A DIOS, CREERLE A DIOS (todo el mundo cree en él pero nadie le cree, que contradicción), Y OBEDECER A DIOS, en una vida en AMOR y JUSTICIA hasta el fin de los tiempos para la VIDA ETERNA. Todo ha sido por su gracia y no hay obras humanas que merezcan ser resaltadas, aún el hombre más "bueno" si no ha aceptado al Señor en su vida NO tendrá parte con él en el reino.
2. No se trata de lo que la Biblia pueda enseñar o lo que se pueda aprender de ella; ni lo uno ni lo otro son cuestiones que dependan del entendimiento humano. Es innegable que son millones las interpretaciones que se le pueden dar a la palabra de Dios aunque sea el mismo documento para toda la humanidad y con las mismas palabras (aunque hay versiones que han sido cambiadas por las congregaciones a conveniencias para convertirse en herejías, tema que por ahora no voy a profundizar); lo que hay que entender es que la palabra tal cual como fue inspirada por Dios, es revelada a los hombres no por sus facultades sino por el poder del Espíritu Santo (1ªP 1:12; 2ªP 1:21), él realmente es quien permite conocer qué es lo que el Señor ha dejado en las escrituras de modo que todo aquel que haya sido revestido por el poder de Dios entienda lo mismo que cualquier otro creyente o hijo de Dios....y no es una revelación fácil, la clave está en el poder de la oración.
saludos y bendiciones,
Alejandra
Quisiera comenzar diciendo que hace un año me congrego en una iglesia cristiana reformada y nada más quisiera que hacer parte de su redil. De lo que he conocido del Señor me he dado cuenta que, como lo decía tomumi2010, es un Dios de amor y sólo la verdad está en él. Entrando propiamente al tema, pondría en la "mesa" dos cuestiones centrales:
1. La palabra de Dios es inminentemente el reflejo de su amor y misericordia..todas y cada una de las más de 300 profecías del antiguo testamento se cumplen en la crucificción, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.. es una obra perfecta pensada desde el inicio de los tiempos con la creación para SALVACIÓN del hombre, algo que nos deja ver que él siempre supo de nuestra rebelión, él conoce el corazón del hombre y sus palabras antes de que salgan de la boca......y aún así nos creó y nos dio la libertad....qué más prueba de amor que esa!!!!!!!!!!!!!! por eso quienes son sus hijos así cómo él nos ama debemos amar a nuestro prójimo porque no somos mejor que nadie, bien lo decía el profeta Isaías que ante los ojos de Dios todos somos trapos de inmundicia..la salvación está en Cristo, el obrar es en la fe, tenemos la gracia de Dios y sin obediencia no se puede hablar de santificación...Eso enseña la palabra, AMAR A DIOS, CREERLE A DIOS (todo el mundo cree en él pero nadie le cree, que contradicción), Y OBEDECER A DIOS, en una vida en AMOR y JUSTICIA hasta el fin de los tiempos para la VIDA ETERNA. Todo ha sido por su gracia y no hay obras humanas que merezcan ser resaltadas, aún el hombre más "bueno" si no ha aceptado al Señor en su vida NO tendrá parte con él en el reino.
2. No se trata de lo que la Biblia pueda enseñar o lo que se pueda aprender de ella; ni lo uno ni lo otro son cuestiones que dependan del entendimiento humano. Es innegable que son millones las interpretaciones que se le pueden dar a la palabra de Dios aunque sea el mismo documento para toda la humanidad y con las mismas palabras (aunque hay versiones que han sido cambiadas por las congregaciones a conveniencias para convertirse en herejías, tema que por ahora no voy a profundizar); lo que hay que entender es que la palabra tal cual como fue inspirada por Dios, es revelada a los hombres no por sus facultades sino por el poder del Espíritu Santo (1ªP 1:12; 2ªP 1:21), él realmente es quien permite conocer qué es lo que el Señor ha dejado en las escrituras de modo que todo aquel que haya sido revestido por el poder de Dios entienda lo mismo que cualquier otro creyente o hijo de Dios....y no es una revelación fácil, la clave está en el poder de la oración.
saludos y bendiciones,
Alejandra
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Alejandra:
Perdona mi ignorancia,
Pero que significan:
(1ªº 1:12; 2ªº 1:21)
Disculpa también "ao" en vez de "ap", pues no sé como colocarlos en mi teclado.
Gracias
Alfonso
Perdona mi ignorancia,
Pero que significan:
(1ªº 1:12; 2ªº 1:21)
Disculpa también "ao" en vez de "ap", pues no sé como colocarlos en mi teclado.
Gracias
Alfonso
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hola
1ª P: es la abreviatura de la primera epístola de Pedro
y 2ª P: es para la segunda epístola de Pedro
que tengas buena tarde...
bendiciones
1ª P: es la abreviatura de la primera epístola de Pedro
y 2ª P: es para la segunda epístola de Pedro
que tengas buena tarde...
bendiciones
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Alejandra:
Muchas gracias por la aclaración, pues a mí se me hace más familiar llamarlas "cartas" y no "epístolas".
Las enuncio así:
1ªPedro o 1a. Carta de Pedro, y 2ªPedro o 2a. Carta de Pedro.
Para el caso:
1ªPedro 1:12 y 2ªPedro 1:21
*
Una de las enseñanzas que se perciben en 1ªPedro 1:12
es que Los ángeles son un ejemplo de paciencia.
Ellos están muy deseosos de conocer los secretos sagrados de EL CREADOR, como lo puedes leer al final del respectivo versículo:
"En estas mismas cosas los ángeles desean mirar con cuidado."
En 2ªPedro 1:21 razonamos que sea como fuere, podemos estar seguros que toda la información que está en la Biblia procedió de EL CREADOR y que él dirigió a los escritores de la Biblia para que sus relatos estuvieran exentos de inexactitudes, exageraciones y mitos.
Pedro escribió con relación a las profecías:
"Hombres hablaron de parte de Dios al ser llevados por espíritu santo".
Que también lo puedes leer al final del respectivo versículo.
Saludos
Alfonso
Muchas gracias por la aclaración, pues a mí se me hace más familiar llamarlas "cartas" y no "epístolas".
Las enuncio así:
1ªPedro o 1a. Carta de Pedro, y 2ªPedro o 2a. Carta de Pedro.
Para el caso:
1ªPedro 1:12 y 2ªPedro 1:21
*
Una de las enseñanzas que se perciben en 1ªPedro 1:12
es que Los ángeles son un ejemplo de paciencia.
Ellos están muy deseosos de conocer los secretos sagrados de EL CREADOR, como lo puedes leer al final del respectivo versículo:
"En estas mismas cosas los ángeles desean mirar con cuidado."
En 2ªPedro 1:21 razonamos que sea como fuere, podemos estar seguros que toda la información que está en la Biblia procedió de EL CREADOR y que él dirigió a los escritores de la Biblia para que sus relatos estuvieran exentos de inexactitudes, exageraciones y mitos.
Pedro escribió con relación a las profecías:
"Hombres hablaron de parte de Dios al ser llevados por espíritu santo".
Que también lo puedes leer al final del respectivo versículo.
Saludos
Alfonso
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A quienes han tenido la amabilidad de contestar a mi mensaje, doy gracias, y a ambos les hago la misma propuesta: si compartimos la misma creencia de que Dios es amor, y que nos enseña para que nos beneficiemos , ¿Por qué no examinamos la mejor forma de conseguir que este beneficio sea el máximo? El discutir sobre puntos de menor importancia, tales como si es más correcto decir “ lo que enseña la Biblia” o “ lo que aprendemos de ella”, que cada uno puede creer lo que quiera, pues esto no altera el punto principal, como es el que busquemos la enseñanza divina para beneficiarnos de ella. como es el deseo de Dios. Si Dios es amor, también desea que nos amemos nosotros unos a otros, pues el amor es un vínculo perfecto de unión, mentras que la falta de amor es lo que divide a las personas, y las enfrenta en luchas destructivas que arruina sus vidas sin razón alguna, y no beneficia a nadie.
Seamos sensatos, y hagamos honor a nuestra facultad principal de seres racionales, utilizando la razón lógica para tratar nuestras diferencias o puntos de vista distintos. Pues cada persona es diferente de las demás en algunos o muchos aspectos, y por eso pensamos y sentimos de diversas maneras, unos creen en unas cosas, otros en otras; lo que a algunos les agrada o consideran justo y bueno, a otros les desagrada y detestan. Pero hay principios esenciales, que son los que Dios nos enseña, tales como el amor y la justicia, que a todos nos convienen observar, pues son los que unen y allanan todos los obstáculos, los que nos igualan y nos hacen sentirnos hermanados como hijos de Dios.
Difiero un poco de lo que dice Alejandra, de que nuestra salvación no depende de lo que enseña la Biblia ni de lo que aprendemos de ella, sino únicamente de lo que Dios ha dispuesto. Pues él mismo nos dice que su deseo es que todo el mundo se salve, y como también declara las Sagradas Escrituras, son muchos los que perecen y pocos los que se salvan. Cierto que la salvación la da Dios únicamente, pero él espera que nosotros hagamos lo sumo posible por merecerla; si no somos merecedores, o nos esforzamos al máximo por serlo, Dios no nos la concederá, pues es un Dios justo, y su justicia consiste en dar a cada cual lo que se merezca, y quien no se merece una cosa, no es justo que se le de. Lo que sí hace Dios por su infinita misericordia es dar tiempo y tiempo a los humanos para que reflexionen y se den cuenta de su error al no buscar la guía divina, y mientras no ha cesado de insistir en que se vuelvan de sus malos caminos y vengan a él para que los salve, y la forma de que logremos esta salvación es escuchando y obedeciendo todo cuanto él nos revela en su Santa palabra, la Biblia, en ella nos instruye y nos da a conocer sus justos principios y santas leyes, que nosotros debemos conocer y observar en todo nuestro proceder. Por lo tanto, sí que necesitmos estudiar y aprender lo que nos dice nuestro Creador y su Cristo en Las Santas Escrituras.
Y si a algunos les parece que es mucho estudiar todo cuanto allí se escribe, Jesús simplifico este estudio reduciéndolo en dos únicos mandamientos: Que amemos a Dios en primer lugar, y que nos amemos los unos a los otros así como él nos ha amado, esto es, al máximo, al punto de que dio su vida por nosotros, si seguimos estos dos mandamientos, ya no necesitaremos saber nada más para salvarnos. Sí, el amor es la base o el fundamento de todo lo que ha llegado a existir, por eso Dios es amor, y espera que también nosotros vivamos por y para el amor, y esto sí depende de cada uno de nosotros, el cultivar amor por todas las criaturas creadas por Dios, y especialmente por nuestros hermanos en la fe .En vez de enredarnos en discusiones sobre asuntos impreciisos y que cada uno pueder interpretar de diferentes formas, centrémosno en estos dos principios divinas que tan claros y precisos son para toda persona de buena voluntad, y así podremos aspirar a obtener la aprobación de Dios y el camino de la vida eterna. Que Dios os bendiga.
Seamos sensatos, y hagamos honor a nuestra facultad principal de seres racionales, utilizando la razón lógica para tratar nuestras diferencias o puntos de vista distintos. Pues cada persona es diferente de las demás en algunos o muchos aspectos, y por eso pensamos y sentimos de diversas maneras, unos creen en unas cosas, otros en otras; lo que a algunos les agrada o consideran justo y bueno, a otros les desagrada y detestan. Pero hay principios esenciales, que son los que Dios nos enseña, tales como el amor y la justicia, que a todos nos convienen observar, pues son los que unen y allanan todos los obstáculos, los que nos igualan y nos hacen sentirnos hermanados como hijos de Dios.
Difiero un poco de lo que dice Alejandra, de que nuestra salvación no depende de lo que enseña la Biblia ni de lo que aprendemos de ella, sino únicamente de lo que Dios ha dispuesto. Pues él mismo nos dice que su deseo es que todo el mundo se salve, y como también declara las Sagradas Escrituras, son muchos los que perecen y pocos los que se salvan. Cierto que la salvación la da Dios únicamente, pero él espera que nosotros hagamos lo sumo posible por merecerla; si no somos merecedores, o nos esforzamos al máximo por serlo, Dios no nos la concederá, pues es un Dios justo, y su justicia consiste en dar a cada cual lo que se merezca, y quien no se merece una cosa, no es justo que se le de. Lo que sí hace Dios por su infinita misericordia es dar tiempo y tiempo a los humanos para que reflexionen y se den cuenta de su error al no buscar la guía divina, y mientras no ha cesado de insistir en que se vuelvan de sus malos caminos y vengan a él para que los salve, y la forma de que logremos esta salvación es escuchando y obedeciendo todo cuanto él nos revela en su Santa palabra, la Biblia, en ella nos instruye y nos da a conocer sus justos principios y santas leyes, que nosotros debemos conocer y observar en todo nuestro proceder. Por lo tanto, sí que necesitmos estudiar y aprender lo que nos dice nuestro Creador y su Cristo en Las Santas Escrituras.
Y si a algunos les parece que es mucho estudiar todo cuanto allí se escribe, Jesús simplifico este estudio reduciéndolo en dos únicos mandamientos: Que amemos a Dios en primer lugar, y que nos amemos los unos a los otros así como él nos ha amado, esto es, al máximo, al punto de que dio su vida por nosotros, si seguimos estos dos mandamientos, ya no necesitaremos saber nada más para salvarnos. Sí, el amor es la base o el fundamento de todo lo que ha llegado a existir, por eso Dios es amor, y espera que también nosotros vivamos por y para el amor, y esto sí depende de cada uno de nosotros, el cultivar amor por todas las criaturas creadas por Dios, y especialmente por nuestros hermanos en la fe .En vez de enredarnos en discusiones sobre asuntos impreciisos y que cada uno pueder interpretar de diferentes formas, centrémosno en estos dos principios divinas que tan claros y precisos son para toda persona de buena voluntad, y así podremos aspirar a obtener la aprobación de Dios y el camino de la vida eterna. Que Dios os bendiga.
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Creo que me hice entender mal un poco, disculpas. Iniciando, en varios versículos de la Biblia dice claramente que no somos merecedores de la misericordia de Dios pero él en su infinito amor envió a su unigénito para la salvación de todos aquellos que crean por fe en su obra. No se puede confundir la salvación con la santificación, la salvación es completamente gracia divina y aquí entra lo que menciona tomumi, si se nos ha otorgado la salvación nuestra vida debe cambiar inmediantamente hay que "morir" y renacer en Cristo para limpiar nuestro andar y ser dignos de ser llamados hijos de Dios, eso es santificación. La salvación no es un proceso, es el acto de autosacrificio de nuestro Señor. Obviamente quien diga ser salvo y sus obras demuestren lo contrario será hipócrita ante el Señor y será condenado doblemente si no se arrepiente y cambia su camino. En este sentido, las obras y el buen camino son consecuencias de la fe y la obra del Espíritu Santo en nosotros.
Espero haya quedado un poco más claro, un abrazo
bendiciones,
Alejandra
Espero haya quedado un poco más claro, un abrazo
bendiciones,
Alejandra
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Captada tu repuesta, Alejandra, y agradecido por tu franca aclaración, que comparto plenamente. Es muy cierto que nadie ha llegado a merecer la misericordia divina, como tampoco somos merecedores de nada de cuanto Dios nos ha dado con anterioridad, el don de la vida, nuestras facultades físicas, mentales y espirituales, y todas las demás cosas que necesitamos para mantenernos vivos. En este punto, tampoco yo me he expresado correctamente, por lo que pido disculpa; pues todos, queriendo explicar algunas cosas lo mejor que sabemos, erramos en alguna u otra forma, pero en fin, siempre podemos excusarnos de nuestros errores si no ha habido mala intención. Las dádivas que Dios da siempre son gratuitas, pues son de tal valor que nunca podríamos pagarlas ni hacernos merecedores de ellas aunque nos pasáramos toda la eternidad trabajando para él. Pero él tampoco espera que se las paguemos, pues lo hace por amor, y el amor no pide recompensas, ya que entonces no sería amor, sino comercio, y el amor consiste en dar de sí mismo para beneficio de otros, en hacer el bien a todos los demás para que todos puedan ser felices sin tasas ni condiciones.
Dios no espera que le paguemos sus dádivas, pero sí espera y desea que las apreciemos y mostremos agradecimiento por haberlas recibido, que las conservemos y las usemos para bien de todos, pues para eso nos las ha dado, para que por medio de darles buen uso obtengamos gozo y felicidad constantes, ya que su objetivo principal es vernos a todos eternamente felices como todo buen padre desea para sus hijos. Y es aquí donde nosotros tenemos, y debemos, que aportar nuestra contribución de amor; porque amor con amor se paga, y el que no es agradecido, no es bien nacido. y desde el momento en que recibimos estas dádivas, quedamos obligados a corresponder con gratitud y aprecio, y esto sí podemos hacerlo, pues depende exclusivamente de nosotros el hacerlo o no hacerlo, por lo que no hay excusas para ignorar este deber. Desde el punto de vista de la justicia de Dios solo somos merecedores de aquellos bienes que conseguimos con nuestro propio esfuerzo, aquello que nos ganamos con el sudor de nuestra frente, como suele decirse, y nosotros podemos ganarnos, por decirlo así, la benevolencia de nuestro Dios si nos esforzamos por seguir todos sus consejos, e instrucciones que él nos da a conocer en su palabra escrita, La Biblia, para facilitarnos el desarrollo mental y espiritual, y sepamos hacer el mejor uso posible de sus maravillosas dádivas.
Y como no quiero cansarte con mis disertaciones, pues no sé si te interesarán estos razonamientos, dejémoslo aquí, agradeciéndote tu atención, y deseándote que la bendición de nuestro Dios te acompañe siempre,
Tomás..
Dios no espera que le paguemos sus dádivas, pero sí espera y desea que las apreciemos y mostremos agradecimiento por haberlas recibido, que las conservemos y las usemos para bien de todos, pues para eso nos las ha dado, para que por medio de darles buen uso obtengamos gozo y felicidad constantes, ya que su objetivo principal es vernos a todos eternamente felices como todo buen padre desea para sus hijos. Y es aquí donde nosotros tenemos, y debemos, que aportar nuestra contribución de amor; porque amor con amor se paga, y el que no es agradecido, no es bien nacido. y desde el momento en que recibimos estas dádivas, quedamos obligados a corresponder con gratitud y aprecio, y esto sí podemos hacerlo, pues depende exclusivamente de nosotros el hacerlo o no hacerlo, por lo que no hay excusas para ignorar este deber. Desde el punto de vista de la justicia de Dios solo somos merecedores de aquellos bienes que conseguimos con nuestro propio esfuerzo, aquello que nos ganamos con el sudor de nuestra frente, como suele decirse, y nosotros podemos ganarnos, por decirlo así, la benevolencia de nuestro Dios si nos esforzamos por seguir todos sus consejos, e instrucciones que él nos da a conocer en su palabra escrita, La Biblia, para facilitarnos el desarrollo mental y espiritual, y sepamos hacer el mejor uso posible de sus maravillosas dádivas.
Y como no quiero cansarte con mis disertaciones, pues no sé si te interesarán estos razonamientos, dejémoslo aquí, agradeciéndote tu atención, y deseándote que la bendición de nuestro Dios te acompañe siempre,
Tomás..
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Shalom Ubrajot (Paz y bendicion) tomuni 2010.
Agradecerte tu franqueza de expresion, y elogiarte ademas lo bien que escribes.
Quisiera preguntarte dos cosas; ¿Eres testigo de Jehova?
Te hago la pregunta por que estoy familiarizado con la literatura y los conceptos de esta denominación, a la cual admiro en algunos aspectos, fundamentalmente por que estimula al análisis y a la investigación escritural de manera seria.
Solo un señalamiento; ¿Das a conocer estas realidades por que nos amas, o por que debes, de manera obligatoria, cumplir con una cuota mensual de predicación?
La segunda pregunta; ¿realmente valoras de manera imparcial los conceptos que se te muestran que van contrarios a tu forma de pensar? o al contrario ¿Estas totalmente seguro de las verdades que has hecho tuyas, y no crees que otras "verdades" tengan que ser valoradas por ti de manera objetiva y analítica?
Si a la primera pregunta me respondieras que si, y al primer señalamiento me respondieras que lo haces por el amor que nos profesas, yo te digo; "hermano, muéstrame por que quiero ver", sin embargo, si lo que te mueve es a cumplir con una cuota de predicación te diría por amor a ti; "Ni el Eloah (D-os) de los cielos, ni nuestro Mesías puso jamas esa carga sobre ti"
Si a la segunda pregunta me respondieras que estas convencido de lo que crees, y que ademas, no crees que puedas o tengas que cambiar de opinión, aun cunado se te mostraran argumentos te haría un llamado de reflexión; "no tiene la verdad quien cree tenerla, sino quien continuamente la busca"
La búsqueda y enriquecimiento del conocimiento no tiene fin, por que inescrutables son los caminos del Eterno.
Si por el contrario, si crees que tanto usted, como todos nosotros, debemos estar siempre dispuestos a modificar nuestros criterios y conceptos en base a lo que las escrituras nos vayan revelando, yo le abrazo, y le aseguro ademas que El Eterno le revelará grandes cosas a todos los que tienen esa actitud.
Maimonides dijo, "Es sabio quien escucha a todos los hombres" basandose seguramente en el principuio del provervista de que en la multitud de consejeros hay sabiduria.
Escudriñarlo todo, retener solo lo bueno, es la maxima exortacion a los buscadores de la verdad.
Que YHWH te bendiga y te prospere en todos tus caminos.
Unidos en una misma fe;
David
Agradecerte tu franqueza de expresion, y elogiarte ademas lo bien que escribes.
Quisiera preguntarte dos cosas; ¿Eres testigo de Jehova?
Te hago la pregunta por que estoy familiarizado con la literatura y los conceptos de esta denominación, a la cual admiro en algunos aspectos, fundamentalmente por que estimula al análisis y a la investigación escritural de manera seria.
Solo un señalamiento; ¿Das a conocer estas realidades por que nos amas, o por que debes, de manera obligatoria, cumplir con una cuota mensual de predicación?
La segunda pregunta; ¿realmente valoras de manera imparcial los conceptos que se te muestran que van contrarios a tu forma de pensar? o al contrario ¿Estas totalmente seguro de las verdades que has hecho tuyas, y no crees que otras "verdades" tengan que ser valoradas por ti de manera objetiva y analítica?
Si a la primera pregunta me respondieras que si, y al primer señalamiento me respondieras que lo haces por el amor que nos profesas, yo te digo; "hermano, muéstrame por que quiero ver", sin embargo, si lo que te mueve es a cumplir con una cuota de predicación te diría por amor a ti; "Ni el Eloah (D-os) de los cielos, ni nuestro Mesías puso jamas esa carga sobre ti"
Si a la segunda pregunta me respondieras que estas convencido de lo que crees, y que ademas, no crees que puedas o tengas que cambiar de opinión, aun cunado se te mostraran argumentos te haría un llamado de reflexión; "no tiene la verdad quien cree tenerla, sino quien continuamente la busca"
La búsqueda y enriquecimiento del conocimiento no tiene fin, por que inescrutables son los caminos del Eterno.
Si por el contrario, si crees que tanto usted, como todos nosotros, debemos estar siempre dispuestos a modificar nuestros criterios y conceptos en base a lo que las escrituras nos vayan revelando, yo le abrazo, y le aseguro ademas que El Eterno le revelará grandes cosas a todos los que tienen esa actitud.
Maimonides dijo, "Es sabio quien escucha a todos los hombres" basandose seguramente en el principuio del provervista de que en la multitud de consejeros hay sabiduria.
Escudriñarlo todo, retener solo lo bueno, es la maxima exortacion a los buscadores de la verdad.
Que YHWH te bendiga y te prospere en todos tus caminos.
Unidos en una misma fe;
David
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Hola David: No había visto tu repuesta a mis anteriores temas, perdona el retraso. Ahora que la he leído quiero contestarla porque me gusta tu manera de ver y entender estas cosas.
En contestación a tu primera pregunta te diré que yo me considero simplemente un cristiano sincero que busca la verdad sobre Dios, sus propósitos y sus normas, y para ello me baso enteramente en la Biblia, no en interpretaciones humanas, porque creo sinceramente que si existe alguna verdad divina debe de estar aquí, pues en ningún otro libro he encontrado razones más lógicas y que convengan más al bien presente y futuro de todos los humanos. En cuanto a tu segunda pregunta, puedo decirte que no cumplo ningún compromiso de tiempo que se me exija de parte alguna, sino que lo que escribo lo hago solo por amor a los demás, porque creo que es bueno para alguien, o puede serlo, y porque Cristo nos mandó a todos sus seguidores que compartiéramos sus enseñanzas con todos cuantos quisieran escucharlas, y reconozco que estas enseñanzas de Cristo son las mejores que podemos tener ahora y siempre. Yo no pretendo saber más que nadie, pero lo que sé deseo compartirlo, y si es posible, ampliarlo, pues el conocimiento de Dios no tiene límites.
Ahora me gustaría cambiar contigo opiniones y creencias, si no tienes incovenientes, además de sugerencias y otras cosas. Espero tu repuesta. Saludos.
En contestación a tu primera pregunta te diré que yo me considero simplemente un cristiano sincero que busca la verdad sobre Dios, sus propósitos y sus normas, y para ello me baso enteramente en la Biblia, no en interpretaciones humanas, porque creo sinceramente que si existe alguna verdad divina debe de estar aquí, pues en ningún otro libro he encontrado razones más lógicas y que convengan más al bien presente y futuro de todos los humanos. En cuanto a tu segunda pregunta, puedo decirte que no cumplo ningún compromiso de tiempo que se me exija de parte alguna, sino que lo que escribo lo hago solo por amor a los demás, porque creo que es bueno para alguien, o puede serlo, y porque Cristo nos mandó a todos sus seguidores que compartiéramos sus enseñanzas con todos cuantos quisieran escucharlas, y reconozco que estas enseñanzas de Cristo son las mejores que podemos tener ahora y siempre. Yo no pretendo saber más que nadie, pero lo que sé deseo compartirlo, y si es posible, ampliarlo, pues el conocimiento de Dios no tiene límites.
Ahora me gustaría cambiar contigo opiniones y creencias, si no tienes incovenientes, además de sugerencias y otras cosas. Espero tu repuesta. Saludos.
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Tardó usted en responder casi un mes.
Bendiciones.
Pues aquí estoy, espero que podamos tener un dialogo abierto y sincero, y que nuestro intercambio nos ayude a ver cada dia, de manera mas clara, La Palabra.
Un saludo.
David
Bendiciones.
Pues aquí estoy, espero que podamos tener un dialogo abierto y sincero, y que nuestro intercambio nos ayude a ver cada dia, de manera mas clara, La Palabra.
Un saludo.
David
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Hola David: He leído tu mensaje sobre el conflicto de Israel con Palestina, y por esto veo que te preocupan estas sucesos tan lamentables. A mí también me preocupan, no solo este conflicto, sino también todos los que se producen en distintos lugares de la tierra. Sobre esto quisiera preguntarte: ¿Crees que servirá de algo que protestemos o mostremos nuestro rechazo contra tales injusticias? ¿podemos hacer algo nosotros individualmente para remediar estos males? Ya los programas informativos de todo el mundo hablan con todo detalle, y muestran su disconformidad sobre estos hechos calamitosos, pero hasta ahora nadie ha salido con poder suficiente para poner remedio alguno a estas situaciones. ¿Crees que algún día puedan los hombres que tienen el poder para hacerlo solucionar todos los problemas humanos? y si no podemos confiar en estos gobernantes, o poderosos, para que encuentren solución alguna, ¿podríamos confiar siquiera en que Dios lo haga? Muchos creyentes así lo esperan, creen que Dios entrará en acción en el momento que considere oportuno y destruirá a todos los inicuos, o injustos, quitará toda la maldad de la tierra y se acabarán toda clase de males.¿Esperass tú eso? ¿crees que llegará esse momento, cuando, y por qué no ha llegado ya? Me gustaría conocer tu opinión sobre estas cuestiones, y espero que así lo hagas; después yo te daré a conocer la mía, para ver si coincidimos en algo. Saludos.
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Hermano Tumumi;
La única esperanza que queda es la descrita en el libro de Daniel; La implantación de El Reino de Mashiaj, que desmenuzará todos los demás reinos.
Mientras los reinos sean gobernados por hombres, existirán guerras, catástrofes, calamidades etc.
Y si, creo que El Eterno (Bendito por siempre) actuará en un momento cercano.
Y la razón por la que ha llegado, el Sahliaj Kefas la da a conocer; Nos da tiempo para que nos arrepintamos.
Creo que hay otra razón; La misma por la que NO le dio la tierra de Caanan a Abraham en su tiempo; "Aun no han llegado al colmo de la Iniquidad".
Ese limite, solo El Eterno la conoce.
Bendiciones.
David
La única esperanza que queda es la descrita en el libro de Daniel; La implantación de El Reino de Mashiaj, que desmenuzará todos los demás reinos.
Mientras los reinos sean gobernados por hombres, existirán guerras, catástrofes, calamidades etc.
Y si, creo que El Eterno (Bendito por siempre) actuará en un momento cercano.
Y la razón por la que ha llegado, el Sahliaj Kefas la da a conocer; Nos da tiempo para que nos arrepintamos.
Creo que hay otra razón; La misma por la que NO le dio la tierra de Caanan a Abraham en su tiempo; "Aun no han llegado al colmo de la Iniquidad".
Ese limite, solo El Eterno la conoce.
Bendiciones.
David
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No has contestado a mis prguntas, David, esperaba repuestas más concretas. No sé quien es ese personaje, Sahliaj Kefas, en quien pareces confiar mucho. Yo, si tengo que confiar en alguien, solo puede ser en nuestro Creador, que nos creó con un propósito concreto, bueno para todos nosotros, y que nos enseña todo cuanto necesitamos saber para que ese propósito se cumpla. También puedo confiar en las personas que han demostrado ser fieles a su Dios, cuyos nombres y acciones él ha hecho que se registren en su palabra, La Biblia, para que nos sirvan de ejemplo y modelo para que lo imitemos siendo nosotros también fieles y obedientes a sus mandatos e instrucciones.
En la Biblia, Dios nos dice claramente que es solo por nuestra obediencia por lo que todos podemos obtener su aprobación y su amor; el escuchar y poner por obra todas sus enseñanzas es lo que puede purificarnos y limpiarnos de todas las impurezas y pecados que hemos cometido al apartarnos de la guía y dirección divina, y el hacerlo así depende exclusivamente de nosotros mismos. Precisamente somos nosotros, los creyentes, los que nos consideramos cristianos verdaderos, quienes tenemos la mayor parte de responsabilidad de mostrar nuestra fidelidad, y dar ejemplo a otros, por si quieren inmitarnos en este aspecto. Naturalmente, no ha llegado el tiempo todavía de recibir la promesa divina de paz, seguridad y prosperidad que Dios tiene reservada para todos los que le aman y cumplen sus instrucciones, pero ese tiempo no llega porque nosotros nos demoramos en cumplir lo que nos corresponde, hacer su voluntad a plenitud, y puede seguir demorándose hasta que lo hayamos entendido y puesto por obra tal como él nos lo está enseñando. Que él nos ilumine y nos dé su espíritu si nosotros nos esforzamos por conseguirlo. Saludos.
En la Biblia, Dios nos dice claramente que es solo por nuestra obediencia por lo que todos podemos obtener su aprobación y su amor; el escuchar y poner por obra todas sus enseñanzas es lo que puede purificarnos y limpiarnos de todas las impurezas y pecados que hemos cometido al apartarnos de la guía y dirección divina, y el hacerlo así depende exclusivamente de nosotros mismos. Precisamente somos nosotros, los creyentes, los que nos consideramos cristianos verdaderos, quienes tenemos la mayor parte de responsabilidad de mostrar nuestra fidelidad, y dar ejemplo a otros, por si quieren inmitarnos en este aspecto. Naturalmente, no ha llegado el tiempo todavía de recibir la promesa divina de paz, seguridad y prosperidad que Dios tiene reservada para todos los que le aman y cumplen sus instrucciones, pero ese tiempo no llega porque nosotros nos demoramos en cumplir lo que nos corresponde, hacer su voluntad a plenitud, y puede seguir demorándose hasta que lo hayamos entendido y puesto por obra tal como él nos lo está enseñando. Que él nos ilumine y nos dé su espíritu si nosotros nos esforzamos por conseguirlo. Saludos.
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Usted me pregunto; "¿crees que llegará esse momento, cuando, y por qué no ha llegado ya?", y yo le respondí con varios pasajes, entre ellos El del Shaliah Kefas; que dice; El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. (2da de Kefas 3: 9)
Como puede comprobar, no ando confiando en hombres, pues Kefas fue uno de los talmidim (dicipulos) de Mashiaj (Mesías).
Estoy muy de acuerdo, pero creo que en cuanto al concepto de obediencia diferimos.
Bendiciones.
david
Como puede comprobar, no ando confiando en hombres, pues Kefas fue uno de los talmidim (dicipulos) de Mashiaj (Mesías).
Estoy muy de acuerdo, pero creo que en cuanto al concepto de obediencia diferimos.
Bendiciones.
david
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