Foros de TuReligion.com
Cómo hacer llegar mejor el mensaje.
¿Cuantas veces no hemos escuchado polémicos debates sobre Teología y Fe? Debates en su mayoría donde las partes intentan imponer su criterio convencidos cada quien de tener toda la verdad en lo que dicen, pero al mismo tiempo incapaces de demostrar la veracidad de lo que plantean. Este tipo de discusiones suelen ser, lo mismo cortas, como bien extensas, pero eso sí, en su mayoría no pasan más allá de una declamación de criterios que no logra cambiar el pensamiento de ninguna de las partes. ¿Cuantos cristianos no luchan por llevar la vos del Señor a aquellos, que según ellos, permanecen en la oscuridad? Evidentemente este tipo de confrontación de ideas y criterios no es la vía para lograrlo. ¿Y que tal si se tratara de hacer llegar el criterio a aquellos que no lo quieren escuchar, pero empleando sus mismos métodos? Algo así como usar contra el adversario en un combate marcial su propia fuerza en su contra. Si los ateos tratan de demostrar la inexistencia de Dios pidiendo a los cristianos demostraciones materiales de lo que tanto profesan, entonces la vía para llevar la Fe a esas personas pudiera estar ahí. En mi opinión, creo que antes de pensar en una Fe verdadera, se debe pensar, quizá, en una charla Teológica.
Si tomamos en cuenta que la teología trata de expresar los contenidos de la Fe expuestos como un conjunto coherente de proposiciones, entonces, pudiera ser más efectivo encaminar los argumentos en principios teológicos. Mientras la fe es una condición integral del individuo y abarca voluntad y sentimiento en una expresión integral y de total entrega en cuerpo y alma, la teología trata de expresar en dicciones los elementos de la creencia que están comprendidos en la fe de forma implícita o explícita. El filósofo Aquino presentó cinco pruebas de la existencia de Dios como base de sus testimonios teológicos. En cambio Barth, se emprendió con “la palabra de Dios”, apoyando la teoría de que solo de esta forma evitaría que se tratara a Dios como un objeto a investigar. Esto nos crea dos estados de opinión diferentes: uno basado en que una ciencia debe comenzar, según Barth, con determinados “supuestos”, y otro que sostiene, como Aquino, que la integridad espiritual exige como base el cuestionamiento acerca de la existencia de Dios. Creo que la historia ha demostrado mayores éxitos siguiendo pasos como los de Aquino. Dejo abierto el debate y llamo a la reflexión sobre el tema.
Si tomamos en cuenta que la teología trata de expresar los contenidos de la Fe expuestos como un conjunto coherente de proposiciones, entonces, pudiera ser más efectivo encaminar los argumentos en principios teológicos. Mientras la fe es una condición integral del individuo y abarca voluntad y sentimiento en una expresión integral y de total entrega en cuerpo y alma, la teología trata de expresar en dicciones los elementos de la creencia que están comprendidos en la fe de forma implícita o explícita. El filósofo Aquino presentó cinco pruebas de la existencia de Dios como base de sus testimonios teológicos. En cambio Barth, se emprendió con “la palabra de Dios”, apoyando la teoría de que solo de esta forma evitaría que se tratara a Dios como un objeto a investigar. Esto nos crea dos estados de opinión diferentes: uno basado en que una ciencia debe comenzar, según Barth, con determinados “supuestos”, y otro que sostiene, como Aquino, que la integridad espiritual exige como base el cuestionamiento acerca de la existencia de Dios. Creo que la historia ha demostrado mayores éxitos siguiendo pasos como los de Aquino. Dejo abierto el debate y llamo a la reflexión sobre el tema.
sip, eso que dices está interesante, pero no dicen que cuando Dios quiere que alguien lo escuche Él solo se encarga de hacerlo? Que no hacemos nada con intentar llevar el mensaje a alguien si Dios cree que esa perona aun no está preparada para escucharlo, todo es en vano...?
Un exitoso ejecutivo paseaba a toda velocidad en su auto sin precaución, de repente siente un golpe y al bajarse ve que un ladrillo le había estropeado la pintura de la puerta de su lujoso auto. Se subió y lleno de ira dio un giro de 180 grados; regresó a toda velocidad a donde vio salir el ladrillo. Se bajó del auto y agarró por los brazos a un niño, le gritó a toda voz: "¿Qué fue eso?, ¿Qué crees que haces con mi auto? ¿Por qué hiciste eso?". El niño le dijo: Por favor, señor, por favor. ¡Lo siento mucho!. "Le lancé el ladrillo porque nadie se detenía"... Estaba llorando mientras señalaba hacia el lado del auto. "Es mi hermano", Le dijo. Se descarriló su silla de ruedas y se cayó al suelo... y no puedo levantarlo. Puede usted, por favor, ayudarme a sentarlo en su silla?". Impactado por las palabras del chiquillo el ejecutivo estaba emocionado por lo que acababa de pasarle, levantó al joven del suelo y lo sentó nuevamente en su silla. Luego de verificar que se encontraba bien, miró al chiquillo y este le dió las gracias con una sonrisa que no tiene posibilidad de describir nadie... "DIOS lo bendiga, señor...y muchas gracias" le dijo.
El ejecutivo todavía no ha reparado la puerta del auto, manteniendo la hendidura que le hizo el ladrillazo... para recordarle el no ir por la vida tan de prisa que alguien tenga que lanzarle un ladrillo para que preste atención. DIOS normalmente nos susurra en el alma y en el corazón, pero hay veces que tiene que lanzarnos un ladrillo a ver si le prestamos atención.
Tu escoges: Escuchar el susurro... o el ladrillazo
El ejecutivo todavía no ha reparado la puerta del auto, manteniendo la hendidura que le hizo el ladrillazo... para recordarle el no ir por la vida tan de prisa que alguien tenga que lanzarle un ladrillo para que preste atención. DIOS normalmente nos susurra en el alma y en el corazón, pero hay veces que tiene que lanzarnos un ladrillo a ver si le prestamos atención.
Tu escoges: Escuchar el susurro... o el ladrillazo
Publicar nueva respuesta
No has iniciado sesión. No puedes publicar temas o respuestas. Por favor inicia sesión o registrate para poder publicar.
Creado por
Respuesta por